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Se celebró la "Slava" - Fiesta Patronal de la Catedral Ortodoxa Serbia en Buenos Aires y se bendijeron los frescos

hace 1 minuto
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El pasado domingo 20 de septiembre se celebró la “Slava” - Fiesta Patronal - de la Catedral Ortodoxa Serbia de la Natividad de la Madre de Dios, en la Ciudad de Buenos Aires - Argentina. La Divina Liturgia y la Slava fueron presididas por Su Eminencia Reverendísima Arzobispo Iosif, Metropolita de Buenos Aires y Exarca de Sudamérica, del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. Su Eminencia Kirilo, Obispo de Buenos Aires, Sur y Centro América del Patriarcado Serbio no pudo participar de la celebración ya que se encuentra en la Diócesis de Zagreb y Ljubljana que él administra, e invitó a Monseñor Iosif a presidir la celebración. Concelebró con Monseñor Iosif el Protopresbítero Stavrofor Esteban Jovanovich, secretario de la Diócesis Serbia y párroco de la Catedral. Participaron de la celebración Su Excelencia Veljko Lazic, Embajador de la República de Serbia en la Argentina junto con Dejan Blagojevic, Primer Consejero de la Embajada. Una gran cantidad de fieles de distintas parroquias ortodoxas se hicieron presentes para celebrar la “Slava” de la Catedral: el Nacimiento de la Santísima Madre de Dios y siempre Virgen María.


En el final de la Liturgia se realizó la tradicional Procesión o “Litija” alrededor del templo, con estandartes, el ícono de la Fiesta y el Evangelio. En ese momento Monseñor Iosif realizó la bendición de los frescos iconográficos nuevos en el interior del templo y también de la restauración llevada a cabo en las paredes externas del mismo. Luego, Monseñor Iosif ofició el rito de la Slava. Cabe mencionar que los trabajos de los frescos fueron realizados por los iconógrafos y especialistas en frescos Anastasije Radovic y el Presbítero Nikola Radovic y su equipo de iconógrafos.


El Arzobispo Dr. Iosif, en su sermón, agradeció la invitación del Obispo Kirilo y luego habló sobre la importancia de la veneración de los santos íconos. Entre otras cosas, dijo: “Esta Catedral con estos frescos se convierten en algo muy importante para la ciudad de Buenos Aires no solo desde el punto de vista artístico sino por sobre todas las cosas desde el punto de vista espiritual. El esfuerzo realizado en esta obra nos recuerda inequívocamente el nombre de nuestro muy querido + Metropolita Amfilohije, por toda su gestión y trabajo pastoral por esta diócesis, y por eso hoy lo conmemoramos especialmente. Como dije esta Catedral Ortodoxa Serbia con los frescos se convierte en un faro espiritual porque los mismos dan cuenta de una parte fundamental de nuestra tradición que es el arte sacro, la iconografía. Y como hemos mencionado recién en la oración para la santificación de los iconos, en la Iglesia Ortodoxa se permite la representación de nuestro Señor Jesucristo, de Su Santísima Madre y de todos los Santos”.


Monseñor pasó a explicar la situación que se dio en la Iglesia en el siglo VIII con aquellos que atacaban a los íconos y a su veneración por considerarlos impropios (ellos eran los iconoclastas) y con los que defendían a los íconos y su veneración. Monseñor dijo: “La Iglesia de acuerdo a Su tradición y su metodología hizo lo que tenía que hacer y llamó a organizar el que terminó siendo el último Concilio Ecuménico, el Séptimo, en la ciudad de Constantinopla.


Monseñor explicó que los Santos Padres de este Concilio definieron la doctrina ortodoxa de la veneración de los íconos basándose en las obras de San Juan Damasceno en defensa de los íconos: "San Juan Damasceno es muy claro en sus obras y dice: si nosotros no estamos capacitados para venerar a los iconos divinos, esto significa de que nuestro Señor Jesucristo no se hizo Hombre. ¿Por qué? Porque las representaciones que nosotros hacemos son de personas que existieron de carne y hueso Y por supuesto al primero que representamos es a nuestro Señor Jesucristo. Si no podemos representarlo significa que nuestro señor Jesucristo no se hizo hombre, y si no se hizo hombre entonces no podemos creer en la Encarnación. Y si no podemos creer en la Encarnación, no somos cristianos", explicó Monseñor. Y luego culminó diciendo: "esta Catedral con sus nuevos frescos debe estar abierta para todos los ortodoxos, y por qué no también para los no ortodoxos, para que todos vengan a rezar, a contemplar, a aprender. Porque como bien decimos los ortodoxos, los íconos son el alfabeto de los analfabetos, ya que como todos sabemos, la iconografía era en la antigüedad y sigue siendo hasta el día de hoy un arte, pero también un medio de catequismo".


Luego todos pasaron al salón parroquial a participar del almuerzo festivo. El almuerzo estuvo organizado por la Comisión Directiva de la Catedral, por los “Kumovi” o Padrinos de la Slava el sr. Zlatko Shurdoski y su esposa Kristina, y la especial ayuda de los parroquianos de la Catedral quienes desde la semanas anterior se juntaron a limpiar el templo, el salón, y a preparar las comidas. El Kolach (Pan de la Slava hecho en esta ocasión en conmemoración de los parroquianos vivos de la catedral) fue hecho por Kristina Shurdoski y fueron hechos dos Zhitos (trigo en conmemoración de los difuntos), uno por la sra. Shurdoski y otro por la sra. Milena Micic.


En el almuerzo el Padre Esteban agradeció en nombre del Obispo Kirilo y de todos a Monseñor Iosif por haber aceptado la invitación y presidido la celebración. También hizo llegar a todos el saludo del Obispo Kirilo por la Slava, y presentó la publicación de un nuevo libro “El Testamento del Príncipe Lázaro” en español, editado por la nueva editorial de la Catedral “Luz Increada”, en la que trabajan varios parroquianos de la Catedral. Y también se obsequió a los niños el libro “La Cruz”, de la autora Ifigenia Kritiku y que el Presbítero Matías Falagán tradujo al español con el permiso de la autora y lo editó para regalar a los niños, para su enriquecimiento espiritual.


Luego, el sr. Embajador Veljko Lazic tomó la palabra, y agradeció la invitación y saludó a los presentes. El P. Esteban también agradeció a los Padrinos o “kumovi” de esta Slava el sr. Zlatko y Kristina, y se eligió a quien sería el padrino o “kum” para la Slava del año que viene: Marco Herrera quien ayuda mucho en distintas tareas tanto a la parroquia como al Monasterio San Sava. El sr. Predrag preparó café al estilo tradicional serbio, para el Obispo, el Embajador y para muchos de los presentes que querían degustarlo. Finalmente se pidió un aplauso para muchos de los jóvenes que colaboraron para la preparación de la celebración: Andrea y Serafín Yañuk en el almuerzo, Ugljesa Colic en la parrilla, y muchos más que ayudaron durante los días anteriores a la celebración.







 
 
 

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