SOLEMNE CELEBRACIÓN DE LA FIESTA PATRONAL DE LA SANTA TRINIDAD EN RESISTENCIA
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En la gran festividad del Descenso del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, conocida como la Santísima Trinidad o Pentecostés, la Parroquia de la Santísima Trinidad de Resistencia celebró solemnemente su fiesta patronal.
La Divina Liturgia fue oficiada por el presbítero Aleksandar Milović. En el coro participaron Joaquín Pavićević y Federico Juan, mientras que en el altar asistieron al padre Aleksandar el hipodiácono Walter García y el lector Damián Pavićević.
A la celebración litúrgica asistió un gran número de fieles provenientes de Resistencia, Presidencia Roque Sáenz Peña, Colonia Benítez, San Bernardo, así como también de la hermana República del Paraguay y de otras localidades, dando testimonio de la vitalidad y el crecimiento de la comunidad ortodoxa en esta región de Sudamérica.
Al finalizar la Divina Liturgia se rezaron las tradicionales oraciones de Pentecostés, mediante las cuales la Iglesia invoca la gracia y la acción del Espíritu Santo sobre todo el pueblo fiel. Posteriormente fueron bendecidos el pan festivo (slavski kolač) y el koljivo, elevándose oraciones por todos aquellos que, con su fe, amor y esfuerzo, contribuyen a la vida y al crecimiento de la parroquia.
En su homilía, el presbítero Aleksandar Milović habló sobre la importancia de Pentecostés como el nacimiento de la Iglesia de Cristo y como el día en que se cumplió la promesa del Señor mediante la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles. Destacó especialmente que los Apóstoles, fortalecidos por el Espíritu Santo, pasaron de ser hombres temerosos a convertirse en valientes anunciadores del Evangelio, llevando esperanza, amor y salvación al mundo entero.
Reflexionando sobre las palabras del Evangelio: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”, el sacerdote señaló que el hombre contemporáneo suele buscar plenitud en cosas pasajeras, mientras que únicamente Cristo puede saciar la sed más profunda del alma humana. Los fieles fueron exhortados a ser portadores de paz, perdón y amor en sus familias y comunidades, convirtiéndose ellos mismos en templos vivos del Espíritu Santo.
También se explicó el significado del color verde y de la vegetación con la que tradicionalmente se adornan los templos en esta festividad. El verde simboliza la vida, la renovación espiritual y la acción permanente del Espíritu Santo en la Iglesia. Así como la naturaleza florece y renace, también la gracia de Dios renueva y vivifica el alma humana.
Tras la celebración litúrgica, los festejos continuaron en el salón parroquial, donde los padrinos de la fiesta patronal de este año, la familia Kapetanić —Emilio y Ana Kapetanić junto a su familia— y la familia Chakires, ofrecieron un almuerzo festivo para todos los presentes. En un ambiente de fraternidad y comunión cristiana, los asistentes compartieron un agradable momento de encuentro, enriquecido además por una presentación de danza tradicional griega preparada por miembros de la familia Chakires.
Uno de los aspectos más alentadores de esta celebración fue la gran presencia de niños tanto en la Divina Liturgia como en el encuentro posterior. Año tras año, la Parroquia de la Santísima Trinidad registra una participación creciente de familias jóvenes y niños que forman parte activa de la vida litúrgica de la Iglesia. Esto constituye un hermoso signo de crecimiento y una esperanza concreta para el futuro de la comunidad parroquial.
Siguiendo la hermosa tradición de la Iglesia Ortodoxa Serbia, al finalizar la celebración se eligió a la madrina de la fiesta patronal para el próximo año. La responsabilidad y bendición de asumir este honor fue aceptada por la Sra. María Gladiš Lilin. En ese momento se realizó la solemne entrega de una parte del pan festivo, simbolizando así la transmisión del padrinazgo para la próxima celebración.
Al final de la celebración todos los niños y todos los presentes le cantaron el feliz cumpleaños al Padre Aleksandar que había cumplido años el día anterior.
La fiesta patronal de este año volvió a manifestar la fortaleza de la fe, el espíritu de comunión y el amor fraterno que unen a los fieles ortodoxos en la Argentina. Reunidos alrededor de la Santa Eucaristía y de su templo, continúan edificando una comunidad viva, fundada en Cristo y fortalecida por la gracia del Espíritu Santo.
Feliz y bendecida fiesta patronal para todos los fieles de la Santa Trinidad!
























































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