top of page

Divina Liturgia del 4 domingo de Gran Cuaresma en la ciudad de Asunción, Paraguay

  • hace 7 minutos
  • 2 Min. de lectura

El pasado domingo 22 marzo, el presbítero Aleksandar Milović celebró la Santa Liturgia en la parroquia de la Protección de la Santísima Madre de Dios en Paraguay, una comunidad ortodoxa rusa viva y espiritualmente fortalecida.

En la Santa Liturgia se reunió un número muy significativo de fieles, lo cual, según el testimonio de los feligreses, constituye una de las reuniones más numerosas hasta el momento. Este hecho representa una gran alegría y un claro testimonio del crecimiento y fortalecimiento de la comunidad.

La Liturgia transcurrió en un ambiente profundamente orante y elevado, en el cual los fieles reunidos escuchaban con atención la Palabra de Dios. Un aporte especial a la solemnidad del oficio litúrgico lo brindó el coro, compuesto por Marina Golybina, Bernardo Puente Oliveira y Snezhana Cornet, cuyo canto elevó aún más el espíritu de oración de la asamblea. En el altar asistió al sacerdote el lector Jorge Szwako, mientras que el cuidado y la organización de la vida parroquial estuvieron a cargo del starosta Pedro Szwako.

Después de la lectura del Santo Evangelio, el presbítero Aleksandar Milović pronunció una homilía en la que habló sobre la fuerza de la fe y la confianza en Dios, así como sobre la verdadera justicia, que no se mide según criterios humanos, sino mediante una vida conforme a los mandamientos evangélicos. Se destacó especialmente que la fe es viva y salvadora cuando es sincera, incluso en su debilidad, y que el ser humano está llamado no a compararse con los demás, sino a orientar su vida hacia Dios y Su voluntad.

En esta celebración litúrgica participaron fieles ortodoxos de varias Iglesias locales, entre los cuales había ortodoxos provenientes de Gran Bretaña, Macedonia, Rusia, Ucrania, Rumania y Grecia. Esta unidad en la diversidad testimonia claramente que la Iglesia de Cristo es una, santa y apostólica, reuniendo a todos en la unidad de la fe y del amor.

Después de la Santa Liturgia, se organizó un encuentro fraterno en el ámbito parroquial, donde todos los presentes tuvieron la oportunidad de continuar la comunión en un espíritu de amor y alegría, compartiendo la mesa y la conversación. En un ambiente cálido, espiritual y agradable, este encuentro se prolongó como una viva confirmación de que la Iglesia no es solamente un lugar de oración, sino también una comunidad de relaciones vivas, fraternidad y apoyo mutuo.

Al final, se expresó un sincero agradecimiento a todos los fieles por la cálida acogida, el amor fraternal y la alegría compartida. Este encuentro permanece como un fuerte llamado a reunirnos con mayor fervor en torno a la Santa Liturgia, a purificar nuestros corazones y, viviendo según el Evangelio, reconocer cada vez más claramente la presencia de Dios en nuestra vida, teniendo presentes las palabras de Cristo: “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” (Mt 5,8).



 
 
 

Comentarios


Featured Posts
Recent Posts
Archive
bottom of page