Celebración de la Gran Semana Santa y Pascua en la Parroquia San Nicolás en Machagai, Chaco.
- hace 4 horas
- 3 Min. de lectura

¡Resplandece, resplandece, nueva Jerusalén, pues la gloria del Señor ha brillado sobre ti, gózate ahora y alégrate Sión; y tú, oh Purísima Madre de Dios, regocíjate por la resurrección de Tu Hijo!
Con el gozo y ahínco de pregonar el irmos de la Pascua, la Parroquia San Nicolás, ha vivido los misterios de la vida de Cristo a través de los servicios litúrgicos celebrados en la Gran Semana Santa, en los que se llegó a conmemorar su vida, sufrimiento y gloria.
Los Servicio litúrgicos se conmemoraron de esta manera: días previos a entrar a la Gran Semana Santa, se hizo la invitación a la comisión de la parroquia como a todos los fieles a participar de una reunión en la que se organizaría las diferentes actividades a llevar a cabo, como para coordinar y establecer los horarios de los servicios litúrgicos, con la finalidad de que todos pudieran participar.
Sin embargo, el Padre Amfilohije expresó que celebraría a las 7:00 pm. los servicios del domingo, lunes y martes para quienes quisieran y pudieran participar de ellos. El pueblo pudo contemplar una vez más que las palabras contenidas en Las Sagradas Escrituras son vivas y eficaces (Hb 4, 12), pues siempre se tuvo presencia en cada servicio, así fueran dos, tres o cuatro, como lo narra la Escritura (Mt 18, 20), lo importante fue que estos participantes estaban unidos en la oración de la Iglesia, en un solo pensar y sentir (1Cor 1, 10), con una perspectiva que los llevaba a sentir y vivir lo que se celebraba. Por todo ello damos gracias a Dios.
La experiencia vivida de estos días, llevo a que se agregaran nuevos participantes a los servicios de los días miércoles, jueves, viernes y sábado, estos atraídos por la curiosidad de conocer al cura; de ver cómo hacia los servicios litúrgico o invadidos de hambre y sed por escuchar la Palabra de Dios, como nos lo dice el Profeta Amós (8, 11), estos vinieron, se quedaron (Jn 1, 39), y siguieron acompañándonos hasta celebrar la Gran fiesta de las Fiesta, la Santa Pascua.
Para el día festivo, glorioso y radiante de la Pascua, el Templo por primera vez en once meses gozo de tener una bastante presencia de rostros nuevos. ¿Qué los motivaría a venir? Esperando que sea la Luz radiante del Resucitado. El mensaje de las Buenas Nuevas de la Resurrección.
El padre en la homilía, nos hizo hincapié que el mensaje de la Resurrección de Cristo debía de tomar forma, es decir debíamos de hacerlo realidad en nuestra vida, en nuestro entorno con el prójimo y la sociedad, con hechos palpables, reales, de esa forma el mundo creería en nuestra razón de ser cristianos y se sentirían atraídos a pertenecer de este Redil de Cristo, que es la Iglesia.
También nos invitó a conocer las Escrituras mediante la Lectura orante, y parafraseando a San Jerónimo de Estridon nos resaltó que desconocer a Cristo es desconocer la Iglesia y que desconocer la Iglesia es desconocer a Cristo, pues la Iglesia es su esposa y a la vez es su cuerpo místico, de ahí el tener sentido de pertenencia, y este sentido lo manifestamos participando de ella en sus actividades pastorales y praxis mistérica o sacramental, pues en la Iglesia lo tenemos TODO, y nada nos ha de llevar a buscar en otras partes lo que en nuestra Barca la Iglesia tenemos en plenitud.
Después de haber participado de la Liturgia radiante de la Pascua, pasamos a degustar de un delicioso ágape pascual en el salón parroquial. Agradecemos a la familia Popović por la donación de los cabritos, y pedimos a Dios que multiplique la obra de sus manos (Dt 30, 9). Y a todos les exhortamos con el mandato apostólico que Dios bendice al que da con alegría (2Cor 9, 7).
Agradecemos a cada uno por haber puesto en marcha su talento en pro de las actividades y ser mismo de la Iglesia para que todo saliera bien, ofreciendo y agradeciendo de esta manera al que por amor nos amó y se entregó por cada uno de nosotros (Gál 2, 20), contribuyéndonos la salvación.
Por ello y por todo, exclamamos al unísono: ¡Cristo resucito! ¡Verdaderamente Resucito!
Hieromonje Amfilohije, párroco























































Comentarios