Comunicado del Santo Concilio de Obispos de la Iglesia Ortodoxa Serbia




En la Iglesia del Santo Príncipe Lazar, en la cripta de la Catedral de San Sava en Belgrado, se llevó a cabo la sesión ordinaria del Santo Concilio de Obispos de la Iglesia Ortodoxa Serbia, del 24 al 29 de mayo de 2021, bajo la presidencia de Su Santidad Porfirije, Patriarca serbio, y con la participación de todos los jerarcas diocesanos de la Iglesia Ortodoxa Serbia, mientras que el obispo Lavrentije de Sabac no se quedó hasta el final de la sesión. El Concilio inició su sesión con la celebración de la Santa Liturgia con la invocación al Espíritu Santo en la Catedral de San Sava en la fiesta de los Santos Cirilo y Metodio, el 24 de mayo de este año.

El Concilio se complace en señalar que este año marca el centenario de la fundación de la Diócesis América y Canadá, la primera diócesis de nuestra Iglesia en el continente americano, el 90 aniversario de la fundación del Arzobispado de Belgrado-Karlovac, así como también 140 años desde el nacimiento del Santo Obispo Nikolaj (Velimirovich), 65 años desde su muerte y 30 años desde el traslado de sus reliquias de Libertyville (EEUU) a su Lelić natal cerca de Valjevo. El Concilio recomienda a todas las diócesis de la Iglesia Ortodoxa Serbia que celebren estos importantes aniversarios de manera digna.

El Concilio consideró con el debido cuidado y atención los fenómenos que ponen en peligro, y en algunos casos violan, la unidad de la Iglesia Ortodoxa. El informe del Comité de Jasenovac del Santo Concilio de Obispos se tuvo en cuenta con la misma atención, y al mismo tiempo así también fueron considerados los problemas de la Iglesia Ortodoxa Serbia en Serbia y en los países de la región, así como en la diáspora por todo el mundo. En ese contexto, se presta especial atención a la condición de nuestra Iglesia y la posición del pueblo serbio en Kosovo y Metohija, donde las injusticias, las presiones y la violencia contra el pueblo serbio, y también el peligro de la identidad, la libertad, los derechos y la propiedad de la Iglesia Ortodoxa Serbia continúa, lamentablemente, de forma más agravada. El Concilio también analizó los desafíos que nuestra Iglesia y nuestro pueblo enfrentaron en Montenegro, donde el nuevo gobierno evita firmar el Acuerdo Fundamental ya acordado entre la Iglesia Ortodoxa Serbia y el Estado de Montenegro, el cual (el Estado) discrimina a la Iglesia Ortodoxa Serbia en relación con todas las demás Iglesias y comunidades religiosas que operan en Montenegro.

Como todos los años, El Concilio analizó cuidadosamente la situación y los problemas de la educación eclesiástica y la instrucción religiosa en las escuelas públicas de Serbia.

El Concilio derogó la decisión anterior del Concilio sobre el establecimiento de consejos episcopales en diversas áreas eclesiásticas, dado que estos consejos se establecieron como órganos eclesiásticos consultivos temporales durante las circunstancias extraordinarias y la imposibilidad de reunirse con nuestros obispos en las condiciones de guerra, y hoy, gracias a Dios, ya no existen obstáculos para los encuentros regulares y la cooperación entre nuestros arzobispos en todo su ámbito canónico.

El Concilio expresa su profunda preocupación por la aparición de nuevos proyectos de ley, incluso leyes aprobadas apresuradamente, sin la debida preparación y el suficiente debate público y sin diálogo con las Iglesias y comunidades religiosas, aunque estos proyectos de ley y leyes les afecten directamente, con amenaza de restricción o incluso derogación del derecho de las Iglesias y comunidades religiosas a profesar libremente su religión, lo cual es contrario a la Constitución de Serbia y a los convenios internacionales vinculantes.

El Concilio también considera inaceptable que el proyecto de ley sobre el patrimonio cultural limite su validez a sólo una parte del territorio de Serbia, porque excluye el territorio de Kosovo y Metohija de su ámbito de aplicación, sin tener en cuenta que los santuarios serbios más grandes y los monumentos culturales serbios más importantes se encuentran allí.

El Concilio llenó las diócesis vacantes. El actual Obispo Joanikije (Michovic) de Budimlje-Niksich fue elegido Metropolita de Montenegro y el Litoral; el actual Vicario Obispo Metodije (Ostojich) de Dioclea, fue elegido Obispo de Budimlje-Niksich; el actual Obispo Vicario Isihije (Rogich) de Mohacs, fue elegido Obispo de Valjevo. Los siguientes fueron elegidos obispos vicarios del Patriarca serbio: el hieromonje Jerotej (Petrovich), hermano del Monasterio de los Santos Arcángeles en Kovilj con el título de Obispo de Toplica; el hieromonje Sava (Bundalo), hermano del monasterio de S. Petka en Zagreb, con el título de Obispo de Marcha; y el archimandrita Justino (Jeremic), con el título de obispo de Hvosno. El Archimandrita Damaskin (Grabez) fue elegido Obispo Vicario del Obispo de Bachka, con el título de Obispo de Mohacs, y el Archimandrita Jovan (Stanojevic) fue elegido Obispo Vicario del Obispo de Dusseldorf y toda Alemania con el título de Obispo de Hum.

En el Santo Sínodo, se terminó el mandato de los obispos Irinej de Bachka y Jovan de Sumadija, que siguen siendo miembros adjuntos, mientras que los nuevos miembros fueron elegidos, por sugerencia del Patriarca serbio Porfirije, y son los Obispos de Srem Vasilije y de Zvornik-Tuzla Fotije.

Presentado por el Obispo de Bachka Irinej,

portavoz de la Iglesia Ortodoxa Serbia

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