Nochebuena y Navidad en el Templo de la Santa Trinidad en Resistencia, Provincia del Chaco, Argentina
- Iglesia Ortodoxa Serbia en Sur y Centro América
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La celebración de la Nochebuena y de la fiesta del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en la Parroquia Ortodoxa de la Santaa Trinidad, en Resistencia, transcurrió en un espíritu de alegría litúrgica, comunión fraterna y fidelidad a la viva Tradición de nuestra Santa Iglesia Ortodoxa. Un gran número de fieles se reunió en el templo para participar juntos de estos momentos sagrados, dando testimonio de que la vida ortodoxa en la provincia del Chaco está viva, crece y da frutos espirituales.
El solemne rito de la colocación del Badnjak fue presidido por el presbítero padre Aleksandar Milović, quien transmitió al pueblo fiel el profundo significado simbólico del Badnjak y del fuego como signos de la luz de Cristo, del calor de la fe y de la comunión que nos reúne en torno al Dios vivo. A través de una palabra pastoral clara y cercana, se acercó a los presentes la riqueza de la tradición ortodoxa, de sus costumbres y de su herencia cultural, que la Iglesia custodia y transmite a lo largo de los siglos.
En el coro y en el atril litúrgico cantó como siempre el lector Federico Juan, acompañado por Joaquín Pavichevich, cuyos cantos armonioso y orante contribuyeron de manera especial a la belleza del oficio. Una alegría y bendición particular fue la presencia de la señora Snežana, proveniente de Macedonia y residente desde hace muchos años en Paraguay, quien con su voz, experiencia y participación enriqueció el coro y realzó el canto litúrgico, aportando un espíritu de auténtica comunión ortodoxa más allá de las fronteras.
Inmediatamente después del rito del Badnjak se celebró la Santa Liturgia de la Natividad, que se desarrolló en una atmósfera profundamente orante y solemne. Este año, por primera vez, la parroquia preparó regalos de Navidad para los más pequeños, subrayando de manera especial el cuidado y la atención hacia los niños como el futuro vivo de la comunidad parroquial. La alegría de los niños fue inmensa al recibir la nafora y, junto a ella, su obsequio navideño, llenando el templo de sonrisas, entusiasmo y emoción sincera. Estos momentos, sencillos pero profundamente significativos, recordaron a todos los presentes que la Iglesia no solo se edifica a través de la oración y la tradición, sino también mediante el amor, la cercanía y la alegría compartida con los más jóvenes.
Desde el mes de noviembre del año pasado, cuando comenzó el nuevo servicio pastoral de cada domingo en esta parroquia, se percibe un visible renacimiento espiritual y un movimiento vivo entre los fieles. Crece el deseo de reunirse, de participar activamente en la vida litúrgica y de profundizar la comunión eclesial. La parroquia, poco a poco, pero con firmeza, se va convirtiendo en un verdadero hogar espiritual: un lugar de oración, de encuentro, de diálogo y de apoyo mutuo, donde la fe no solo se conserva, sino que se vive.
Luego de la Santa Liturgia, la celebración continuó en el salón parroquial, donde todos se reunieron para compartir una mesa fraterna. A la medianoche, conforme a la antigua tradición, resonaron las campanas ortodoxas del hermoso templo de la Santísima Trinidad, anunciando el Nacimiento de Cristo. Los fieles se saludaron mutuamente con alegría y con el saludo tradicional:
«¡Paz de Dios! ¡Cristo ha nacido! ¡Verdaderamente ha nacido!»
Este santo acontecimiento confirmó una vez más que también en la lejana Argentina, en el corazón de la provincia del Chaco, la Iglesia Ortodoxa vive plenamente, custodia su Tradición y reúne al pueblo fiel en torno a Cristo, el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos.
¡Cristo ha nacido! ¡Verdaderamente ha nacido!
Presbítero Aleksandar Milovic


































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