El Encuentro de Nuestro Señor en el templo - Día Nacional de Serbia



El Encuentro de Nuestro Señor en el Templo:

Cuarenta días después de su nacimiento, la Santísima Virgen llevó a su Divino Hijo al Templo de Jerusalén para dedicarlo a Dios y purificarse a sí misma, de acuerdo con la Ley, (Levítico 12: 2-7; Éxodo 13:2). Aunque ni una cosa ni la otra eran necesarias, el Dador de la Ley no quería de ninguna manera transgredir Su propia Ley, que había por medio de Moisés, Su servidor y profeta. En ese momento, Zacarías, el padre de Juan el Precursor, ocupaba en el Templo el puesto de principal sacerdote. Zacarías colocó a la Virgen, no en el área del templo reservada para las mujeres, sino en el área reservada para las vírgenes. En esta ocasión, dos personas fuera de lo común aparecieron en el Templo: el anciano Simeón y Ana, la hija de Fanuel. El justo Simeón tomó al Mesías en sus brazos y dijo: “Ahora, Señor, puedes dejar ir a tu siervo en paz según tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado ante la faz de todos los pueblos, luz para iluminación de las gentes, y gloria de tu pueblo Israel” (Lucas 2:29-32). Simeón también pronunció las siguientes palabras ante el Niño Cristo: “Puesto está para caída y levantamiento de muchos en Israel” (Lucas 2:34). Entonces Ana, que desde su juventud había servido a Dios en el Templo mediante el ayuno y la oración, reconoció al Mesías, alabó a Dios y anunció a los habitantes de Jerusalén la llegada de Aquel que había sido esperado por tanto tiempo. Luego les anunció a los habitantes de Jerusalén la llegada de Aquel que había sido tan esperado. Pero los fariseos que estaban presentes en el templo, habiendo visto y oído todo, se enojaron con Zacarías porque había colocado a la Virgen María en el lugar reservado a las vírgenes y fueron a contarle a Herodes lo que había ocurrido. Herodes quedó convencido de que se trataba del nuevo rey del que le habían hablado los magos de Oriente, y envió de inmediato a sus soldados para matar a Jesús. Mientras tanto, la Santa Familia ya había abandonado la ciudad y se había marchado a Egipto, bajo la guía de un ángel de Dios. La fiesta del Encuentro [Presentación] de Nuestro Señor en el Templo se celebró desde los primeros tiempos, pero la celebración solemne de este día se estableció en el año 544, durante el reinado del emperador Justiniano.

Tropario del Encuentro del Señor en el Templo, Tono 1: Regocíjate oh Madre de Dios llena eres de gracia, porque de ti resplandeció el Sol de Justicia Cristo nuestro Dios. Iluminando a los que están en las tinieblas. Regocíjate justo anciano, pues recibiste en tus brazos al Redentor de nuestras almas, que nos otorgó la resurrección.


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Día Nacional de Serbia:


La Presentación del Señor tambien es el Día Nacional de Serbia. Es un día festivo que se celebra cada 15 de febrero en Serbia para conmemorar el estallido del primer levantamiento serbio en 1804, que se convirtió en la revolución serbia contra el dominio otomano. La revolución finalmente resultó en el reconocimiento de Serbia como Nación por parte del Imperio Otomano (formalmente en 1817, de jure en 1835).

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