La Vida de San Basilio de Ostrog

May 24, 2017

 

 

SAN BASILIO DE OSTROG, EL MILAGROSO

12 de mayo (29 abril según el calendario juliano)

 

 

Basilio nació en Popova, un pueblo en Herzegovina, de padres sencillos y temerosos de Dios. Desde su juventud, sentía un profundo amor por la Iglesia de Dios y cuando alcanzó la madurez, ingresó al monasterio de la Dormición de la Madre de Dios, en Trebinje, y allí recibió la tonsura monástica.

Como monje, rápidamente se hizo famoso debido a su vida ascética genuina y poco común. San Basilio tomó sobre sí mortificación tras mortificación, cada una más pesada y difícil que su anterior. Más tarde, en contra de su voluntad, él fue elegido y consagrado obispo de Zahumlje y Skenderia.

Como jerarca, primero vivió en el monasterio de Tvrdosh y desde allí, como buen pastor, afirmó a su rebaño en la fe ortodoxa, protegiéndolo de la crueldad de los turcos y las formas astutas de los latinos. Cuando Basilio se encontró excesivamente presionado por sus enemigos y el monasterio de Tvrdosh fue destruido(*) por los turcos, él se trasladó al monasterio de Ostrog (Montenegro), donde vivió una austera vida en ascetismo, protegiendo a su rebaño con su oración incesante y fervorosa.

Murió en el Señor en paz, en el siglo XVII, dejando sus reliquias incorruptibles y milagrosas hasta el día de hoy. Los milagros frente a las reliquias de San Basilio son incontables. Cristianos y musulmanes se acercan a sus reliquias y encuentran la curación a sus aflicciones y enfermedades más graves. Una gran peregrinación toma lugar allí anualmente en la fiesta de Pentecostés.

 

(*) En nuestros días, una nueva iglesia fue construida sobre las ruinas del antiguo monasterio de Tvrdosh; un templo monumental, maravilloso y glorioso ante Dios y ante su pueblo.

 

Extraído del libro “Prólogo de Ohrid” de San Nikolaj Velimirovich

 

 

TRES MILAGROS DE SAN BASILIO DE OSTROG

 

Un matrimonio logra tener una niña luego de 12 años de infertilidad, por la intercesión de San Basilio:

 

            El Hieromonje Serafim  Kasic registró el testimonio de Stana Djokovic, del pueblo Ravna Romanija, el 11 de mayo de 1964. Está firmado por la misma Stana y por su hermana Milka Purkovic:

            “Los primeros 12 años de mi matrimonio no podía tener hijos. Yo deseaba mucho tener un niño y por eso hice una promesa a San Basilio. Viajé a Ostrog en varias ocasiones y recé por tener un hijo. Cuando estaba en la iglesia del monasterio, le pedí al monje encargado que me permita a mí abrir la iglesia. Él me dio las llaves y yo abrí la iglesia tres veces.

            Gloria a Dios y a San Basilio, el año pasado (1962) di a luz a una niña, luego de 12 años de matrimonio.

            Estoy muy agradecida y siempre rezo a San Basilio que proteja a toda mi familia”.

 

Dos curaciones sucedidas simultáneamente

K. P del pueblo C. de Cetinje da testimonio de dos milagros que él mismo presenció. Escribió Maxim Jovovic en 1959:

“En la primavera de 1921 yo llevé a mi hijo enfermo al Monasterio de Ostrog. Tenía la esperanza de que allí, él se cure de una seria enfermedad para la que los médicos no tenían respuesta.  Nosotros fuimos a pie por un camino que atraviesa los pueblos de nuestra zona, en el que acostumbran circular a caballo. En el pueblo Zagorce vimos a dos personas que venían con caballos y vacas, y una niña que ladraba como lo hacen los perros. Continuamos juntos el camino, ya que ellos también iban a Ostrog.

Llegamos al Monasterio temprano en la mañana. Allí, yo mismo le pedí al monje que las oraciones las leyera primero sobre la niña, ya que su enfermedad era más grave. A la niña, que no podía moverse y ladraba sin parar, la pusieron por debajo del relicario con el santo cuerpo de San Basilio. Apenas la colocaron allí, instantáneamente la niña se durmió. Luego de un rato, se despertó, se paró por sus propios medios y, como comúnmente hacen los niños sanos, pidió algo de comer. Luego rezamos por mi hijo enfermo, quien al rato se curó completamente y nunca más volvió a sufrir esa enfermedad.

Nosotros, luego de un tiempo, nos interesamos en saber cómo se encontraba esta niña curada, y supimos que ella también se había sanado por completo. Se había casado felizmente y comenzado a vivir con un saludable hombre formando una próspera familia".

 

 

El milagro que el Santo realizó por medio de un libro

Maxim Jovovic testificó en 1959: “El que escribe estas líneas una vez en 1958 visitó a un amigo macedonio en la ciudad de Bar, llevando consigo un libro de enseñanzas sobre espiritualidad, llamado “La piedra que viene del cielo”. Este libro estaba escrito en idioma búlgaro. Con mi amigo lo tradujimos al serbio. En ese mismo año lo enviamos a Ostrog, al abad del Monasterio Superior el padre Serafín, para que él coloque este libro sobre el relicario con el cuerpo del gran milagroso San Basilio, y que allí permanezca algunos meses hasta que llegue el traductor del libro (es decir el mismo Maxim Jovovic –N. del T).

Para la Fiesta del Nacimiento de la Virgen, en la cual se reunió un gran número de fieles en el Monasterio, el traductor Maxim Jovovic también visitó Ostrog y retiró el libro. En el Monasterio, una anciana señora que había llegado a Ostrog en peregrinación junto con otros fieles de Belgrado, le prestó atención al libro y le pidió a Maxim Jovovic que se lo diera para copiarlo, prometiendo devolvérselo en 20 días en la ciudad de Bar. Le fue dado el libro a la señora, pero ella lo devolvió no en 20 días sino recién a los tres meses, y eso luego de varios recordatorios.

            En la carta que acompañó al libro, la señora explicó por qué retuvo tanto tiempo el libro. Ella se justificó de haberlo retenido, con la enfermedad y milagrosa curación de su única hija, quien era estudiante en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Belgrado. Su hija se enfermó y estuvo internada durante varios meses en una clínica de Belgrado. El concilio de médicos, luego de analizar la enfermedad, le dijo a la señora que no tenía sentido continuar con el tratamiento de su hija, que ella debía regresar a su casa y allí esperar su muerte. La mujer, con profunda tristeza, llevó a su hija a la casa y cada día esperaba con temor el momento de su muerte. Ella comenzó a rezar fervientemente a Dios y a San Basilio de Ostrog por la curación de su hija. Entonces le vino a la cabeza el siguiente pensamiento: darle a su hija aquel libro que ella tomó en Ostrog, para que lo lea; y luego colocarlo sobre la cabeza de su hija y rezar denodadamente a Dios y a San Basilio por su curación.

            En ese mismo día, su hija sintió una liberación y una mejoría en el estado general de su organismo. A la mañana siguiente, ella misma se levantó de la cama y luego quedó definitivamente curada y regresó a sus estudios.

            Más adelante, la madre se encontró con uno de los médicos que había atendido a su hija. Él enseguida le preguntó cuándo había muerto su hija y si había sufrido mucho. La madre, para su asombro, le contestó felizmente que su hija se había curado y continuaba con sus estudios, gracias a Dios y al gran y milagroso San Basilio de Ostrog. El médico, callado, se encogió de hombros y continuó su camino sin decir ningún comentario, a causa de esta extraordinaria situación”.    

 

(Extraídos del libro “Vida y libro de milagros de San Basilio de Ostrog” – Cetinje 2011)

 

Historia del Monasterio de Ostrog,

donde se conservan las santas y milagrosas reliquias de San Basilio de Ostrog

 

El Monasterio de Ostrog se encuentra en la cordillera de Ostrog entre Danilovgrad y Niksic. El área donde se encuentra el monasterio perteneció, en términos históricos y geográficos, a la tribu montañosa de Bjelopavlici. El sustantivo “Ostrog” proviene del eslavo antiguo. En este idioma, Ostrog  significa “fortaleza, lugar fortificado”. En ruso, el nombre tiene el mismo significado. Encontramos iguales y similares topónimos en toda esta amplia zona geográfica (por ejemplo, la colina de Ostrog en el campo de Budva; la colina de Ostrog en el campo de  Popovo, cerca de Trebinje).

El complejo del Monasterio consta de dos monasterios: el Superior y el Inferior. Ellos fueron construidos en diferentes períodos históricos. El Monasterio Superior consta de dos templos. El templo más antiguo está dedicado a la Presentación de la Santísima Virgen María. Según los escritos, fue construido incluso antes de la llegada del Santo Padre Basilio a Ostrog. El templo central está dedicado a la Exaltación de la Santa Cruz. El Monasterio Superior fue construido en 1665 por el obispo Basilio Jovanovic (San Basilio de Ostrog). Ya en 1667, el monasterio fue adornado con frescos del famoso maestro Radul. En este mismo monasterio San Basilio durmió en el Señor, el 12 de mayo de 1671.

El Monasterio Inferior de Ostrog fue construido por el archimandrita Josif Pavicevic en 1820 con la bendición del Metropolitano de Cetinje Pedro I Petrovic-Njegos (San Pedro de Cetinje). Este Monasterio Inferior fue dedicado a la Santísima Trinidad. En el mismo monasterio, el archimandrita Josif Pavicevic fue enterrado en 1836 como el fundador de la iglesia.

Cerca del Monasterio Inferior se encontraba una iglesia consagrada a San Jorge. Según la tradición del pueblo devoto, esta iglesia fue construida en la época del rey Milutin Nemanjia. Muchas veces en la época de los turcos, fue destruida y reconstruida. Debido al hundimiento de la tierra, se derrumbó definitivamente en 1895, y desde ese momento no fue reconstruida. Existen todavía los restos de sus muros al lado del viejo cementerio del monasterio.

A través de los esfuerzos del abad de Ostrog y obispo auxiliar de la diócesis de Dioclea, Monseñor Jovan Puric, en una meseta del Monasterio Inferior fue construida una iglesia en honor al Mártir Stanko. Su construcción se inició el 1 de junio de 2003 y se completó a finales de 2004. El encargado de los frescos fue Gabriel Markovic, iconógrafo de Belgrado. En la misma iglesia se conservan las manos del Santo Mártir Stanko, un pastor de la aldea Podvrace en Danilovgrad, quien sufrió la amputación de sus manos y posterior muerte de martirio por los turcos el 15 de septiembre de 1712, debido a que se negó a aceptar el Islam. Sus manos se han conservado intactas hasta el día de hoy. Hasta la construcción de la iglesia dedicada al Santo Mártir Stanko, las manos de este asceta fueron conservadas en el Monasterio Alto. En el templo del Santo Mártir Stanko fueron enterrados también los restos del coronel Bajo Stanisic, del general Blaso Djukanovic y de otros 25 anti-comunistas, que en octubre de 1943 sufrieron la muerte de mártires defendiendo el monasterio de Ostrog ante el ejército comunista.

Cerca del Monasterio Inferior, en zona de Brina se encuentra una antigua residencia monástica en la que desde 1967 hasta 1977 funcionó una escuela monástica bienal. Esta Residencia, ahora consagrada a la Santísima Trinidad, fue bendecida por el Metropolitano de Montenegro y el Litoral, Monseñor Dr. Amfilohije (Radovic), en la fiesta de la Transfiguración del Señor en 1994, siendo Abad del Monasterio el Igumen Lazar (Adzic), y desde entonces continúa con su misión.

En varias ocasiones, el monasterio de Ostrog fue atacado por los turcos. Cuando el visir de Bosnia Numan Pasha Cuprilic en 1714 lanzó una campaña punitiva contra Montenegro, los monjes de Ostrog enterraron temporalmente las reliquias del Santo Padre Basilio cerca del río Zeta en Bjelopavlici, para protegerlas de que fueran quemadas por los turcos. Las reliquias se conservaron. En una nueva campaña contra Montenegro en 1768, durante el gobierno de Esteban el Menor, los turcos invadieron el Monasterio Alto.

En 1853, durante la primera campaña punitiva de Omar Pasha Latas contra Montenegro y Brda, en el Monasterio Alto se afirmaron cerca de 30 soldados dirigidos por los duques Mirko Petrovic y Novica Cerovic. Lucharon durante nueve días enteros, y lograron con éxito, más con un esfuerzo sobrehumano, resistir los ataques de los turcos. Los soldados consiguieron trasladar temporariamente las reliquias del Santo Padre Basilio desde el Monasterio Alto hasta Bogetic, y luego a Cetinje. Los turcos después de varios días de asedio, ocuparon e incendiaron el monasterio, pero los defensores de las reliquias del Santo Padre las habían evacuado oportunamente a un destino seguro. Ya en el año 1854 las reliquias del Santo Padre Basilio volvieron al Monasterio Superior. Durante la llamada Guerra de Vela, los turcos bajo el mando de Suleiman Pasha, en junio de 1877, nuevamente quemaron el Monasterio Alto. Esta vez fue el Príncipe Nikola quien ordenó trasladar oportunamente las reliquias de San Basilio a Cetinje. Inmediatamente después de la guerra con los turcos, las reliquias regresaron en 1878 al Monasterio Superior. El Monasterio Ostrog fue restaurado en 1881 durante el mandato del Príncipe Nikola y del Obispo Visarion Ljubisa de Zahumlje y Rasko.

El Rey Nikola apreciaba mucho al santuario de Ostrog. En las Asambleas Generales Nacionales que durante su gobierno se celebraban cada año en Ostrog en la Fiesta de ​​la Santísima Trinidad (Pentecostés), el Rey tenía la costumbre de que en ellas se juntaran frecuentemente los serbios de Montenegro, Herzegovina, Bosnia y la Antigua Serbia. Allí mantenían vivas conversaciones patrióticas en las que era desarrollada y fortalecida la fe de la gente en la definitiva liberación de la esclavitud en manos extranjeras, y en la unidad como Nación y como Estado. Nos quedaron, como recuerdo de aquellos tiempos pasados, estos versos de canciones populares:

 

“En Ostrog en las montañas,

el Rey Nikola el Concilio hace.

En torno a él todos los príncipes,

y senadores de toda edad se juntan”.

 

En 1923 el Monasterio Superior fue alcanzado por un incendio que afectó casi todo el edificio del monasterio. Sin embargo, tanto las reliquias del Santo Padre Basilio como la Iglesia de la Presentación de la Santísima Virgen se conservaron sin daños. El Monasterio Superior fue restaurado completamente por el arquitecto ruso Vladimiro Sukurenko entre los años 1923 y 1926. Es en este período de reconstrucción, que recibió su actual aspecto distintivo. El rey Alejandro visitó el Monasterio en septiembre de 1925 para venerar las reliquias de San Basilio. Sus contribuciones e iniciativa personal, ayudaron mucho en la restauración del Monasterio de Ostrog.

En la corta guerra de abril del 1941, el Rey Pedro II Karadjordjevic pernoctó en el Monasterio de Ostrog en la noche entre el 14 y el 15 de abril de 1941. Sin embargo, ese 15 de abril debió abandonar Montenegro y huir a Londres. El Patriarca Gavrilo Dozic, que había llegado al  Monasterio de Ostrog junto con el Rey Pedro II, decidió quedarse en el país y compartir el destino de la nación de la que era Primer Jerarca. Ya el 21 de abril de 1941, llegaron a Ostrog las tropas alemanas motorizadas que arrestaron Patriarca Gavrilo. El Patriarca fue llevado a Sarajevo y luego al Monasterio Vojlovica en Pancevo. El final de la Segunda Guerra Mundial llegó con el Patriarca en el campo de concentración de Dachau.

Durante la breve guerra de abril de 1941 en Ostrog, el Rey Pedro II le confió al Abad del Monasterio de Ostrog, el Archimandrita Leontije Mitrovic, el cuidado de tres famosas reliquias cristianas: la mano derecha de San Juan el Bautista, una fracción de la Santa Cruz en la que nuestro Señor Jesucristo fue crucificado y el ícono de la Virgen llamado “Filermos”. Las reliquias permanecieron ocultas en Ostrog hasta 1952. En Septiembre de 1952, los comunistas asaltaron el monasterio de Ostrog y encontraron las reliquias. Las tres reliquias fueron luego depositadas en el Tesoro del Ministerio del Interior de Montenegro en Titograd.

En enero de 1978, la mano derecha de San Juan y la Santa Cruz fueron entregadas a las autoridades del Monasterio de Cetinje, donde se encuentran al día de hoy. Mientras que el ícono de la Virgen “Filermos” fue depositado en el Museo Nacional de Montenegro en Cetinje, donde permanece en la actualidad.

El Monasterio Ostrog fue atacado por revolucionarios en la guerra civil que tuvo lugar tanto en Montenegro como en toda Yugoslavia y duró continuamente desde el otoño de 1941 hasta la primavera de 1945. En junio de 1942, en el Monasterio de Ostrog se instaló la Sede Principal de los “Chetnik” para Montenegro, con el consentimiento del Metropolitano Joanikije de Cetinje. Después de cinco días de combates entre el 13 y el 18 de octubre de 1943, los Comunistas obligaron a los miembros de la Sede Principal de los “Chetnik” a rendirse. Ejecutaron al General de división Blaso Djukanovic y a otros 25 camaradas capturados. El Coronel Bajo Stanisic se negó a aceptar las órdenes comunistas para que se rindiera, y en la lucha contra éstos murió, también, como un héroe.

 

(Extraído de www.mostrog.me)

 

 

 

 

 

 

 

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